Quiero ir aclarando ideas, para no tropezar más tarde
con ilusiones falsas.
Quiero ir despejando el tablero,
para ir quedándome sólo con las piezas que realmente sirven.
Quiero ir enclareciendo dudas,
para no volver a hundirme en la oscuridad.
Es mejor que vaya encontrando el rumbo,
aunque no sepa bien a dónde es que va.
Quiero ir entendiendo todo,
un poco lo de afuera, pero mucho más lo de adentro.
Quiero ir encontrando pruebas,
que me demuestren a diario
porqué vale la pena que me haya quedado.
Quiero ir conociendo sonrisas que me inspiren,
voces que me alimenten, palabras que me deslumbren.
Quiero ir demostrándome a mí misma,
que si estoy es porque sigo,
que si sigo es porque puedo.
Y que puedo porque tengo lo que necesito.
No estoy sola, debo recordar eso más a menudo.
Si quiero ir encontrando respuestas...
... si quiero ir rearmando mi futuro...
... si quiero ir... donde sea que vayas.
viernes, 13 de noviembre de 2009
miércoles, 11 de noviembre de 2009
Lejano.
"A veces ni lo veo.
Se pierde entre los colores del horizonte.
Como si fuese el sueño de otra persona o uno que tuve en alguna otra vida.
A veces casi ni lo distingo.
Mi brújula nunca apunta hacia el norte,
asique me pierdo en el viento.
A veces, tantas veces, no puedo ni notarlo.
No sé si le paso de largo, o me esquiva con intención.
No sé si no intento lo suficiente, o es sólo cuestión de suerte...
Pero a veces, lo siento tan lejano, como un barco
adentrándose en el océano.
Como un susurro hundiéndose en el más profundo silencio.
Así lo siento.
Callado, inerte. Tan insoportablemente doloroso.
Así paso días enteros, semanas, meses...
Viendo como todo se va.
Viendo como nada funciona.
Viendo cómo se me mueren las ganas.
Asé se me van marchitando los sueños.
Uno a uno se me escapan,
sin que yo pueda detenerlos".
Se pierde entre los colores del horizonte.
Como si fuese el sueño de otra persona o uno que tuve en alguna otra vida.
A veces casi ni lo distingo.
Mi brújula nunca apunta hacia el norte,
asique me pierdo en el viento.
A veces, tantas veces, no puedo ni notarlo.
No sé si le paso de largo, o me esquiva con intención.
No sé si no intento lo suficiente, o es sólo cuestión de suerte...
Pero a veces, lo siento tan lejano, como un barco
adentrándose en el océano.
Como un susurro hundiéndose en el más profundo silencio.
Así lo siento.
Callado, inerte. Tan insoportablemente doloroso.
Así paso días enteros, semanas, meses...
Viendo como todo se va.
Viendo como nada funciona.
Viendo cómo se me mueren las ganas.
Asé se me van marchitando los sueños.
Uno a uno se me escapan,
sin que yo pueda detenerlos".
lunes, 9 de noviembre de 2009
Green Eyes
Honey you are a rock, upon which I stand,
and I come here to talk, I hope you understand.
The green eyes, yeah the spotlight, shines upon you,
and how could anybody, deny you.
I came here with a load,
and it feels so much lighter now I met you,
and honey you should know,
that I could never go on without you, Green eyes.
Honey you are the sea, upon which i float,
and I came here to talk,
I think you should know.
The green eyes, your the one that I wanted to find,
and anyone who, tried to deny you,
must be out of their mind.
Because I came here with a load,
and it feels so much lighter since I met you.
Honey you should know,
that i could never go on without you,
Green eyes, green eyes.
Honey you are a rock, upon which i stand.
Para Tati.
miércoles, 4 de noviembre de 2009
Nunca.
Nunca será ese día, ¿verdad?
Nunca será ese lugar.
Nunca será esa la solución.
Nunca dejará de ser un problema.
Nunca será el momento correcto.
Nunca será el instante ideal.
Nunca serán las palabras justas.
Nunca será el abrazo apropiado.
Nunca dejará de ser la mirada equivocada.
Nunca dejará de ser el gesto errado.
Nunca será la mejor oportunidad, ¿verdad?
Nunca valdrá la pena.
Nunca se volverá a intentar.
Nunca será esa canción.
Nunca será ese baile.
Nunca será.
Nunca será ese lugar.
Nunca será esa la solución.
Nunca dejará de ser un problema.
Nunca será el momento correcto.
Nunca será el instante ideal.
Nunca serán las palabras justas.
Nunca será el abrazo apropiado.
Nunca dejará de ser la mirada equivocada.
Nunca dejará de ser el gesto errado.
Nunca será la mejor oportunidad, ¿verdad?
Nunca valdrá la pena.
Nunca se volverá a intentar.
Nunca será esa canción.
Nunca será ese baile.
Nunca será.
jueves, 29 de octubre de 2009
¿Sentiste alguna vez como si se te hubiesen escapado
muchas oportunidades?
Como si no tuvieses la suerte de tu lado.
Como si más de una vez hubieses equivocado el camino,
o el modo.
O como si simplemente no hubieses abierto bien los ojos.
Y las oportunidades se evaporaron en el aire,
como gotas de lluvia en el suelo.
¿Qué habría sido diferente, si tan sólo yo fuese diferente?
Si hubiese actuado de otra manera.
Si hubiese elegido otra carrera.
Si hubiese corrido otros riesgos.
Si me expresara pintando o bailando,
en vez de hacerlo escribiendo.
Si hubiese elegido otros brazos...
Si a lo largo de todos estos años,
yo hubiese aprendido a perdonar.
¿Qué habría de diferente en mí,
si no hubiese encontrado todos los pedazos de mí misma
que hoy tengo?
¿Qué habría sido diferente, si tan solo yo fuese diferente?
No lo sé.
Pero creo que mi alma, a través de distintas vidas,
de mendiga o de reina, siempre,
siempre te eligió a vos.
No tengo dudas de eso.
Acomodame el alma.
muchas oportunidades?
Como si no tuvieses la suerte de tu lado.
Como si más de una vez hubieses equivocado el camino,
o el modo.
O como si simplemente no hubieses abierto bien los ojos.
Y las oportunidades se evaporaron en el aire,
como gotas de lluvia en el suelo.
¿Qué habría sido diferente, si tan sólo yo fuese diferente?
Si hubiese actuado de otra manera.
Si hubiese elegido otra carrera.
Si hubiese corrido otros riesgos.
Si me expresara pintando o bailando,
en vez de hacerlo escribiendo.
Si hubiese elegido otros brazos...
Si a lo largo de todos estos años,
yo hubiese aprendido a perdonar.
¿Qué habría de diferente en mí,
si no hubiese encontrado todos los pedazos de mí misma
que hoy tengo?
¿Qué habría sido diferente, si tan solo yo fuese diferente?
No lo sé.
Pero creo que mi alma, a través de distintas vidas,
de mendiga o de reina, siempre,
siempre te eligió a vos.
No tengo dudas de eso.
Acomodame el alma.
viernes, 2 de octubre de 2009
MALABARISMO
Entre las decisiones erradas que arrastramos
y los aciertos que de vez en cuando nos encienden.
Entre huir hacia el lugar más lejano y quedarnos
a enfrentar lo que sea que el día nos depare.
Entre todo aquello que se nos hace pedazos en nuestras manos
y aquello que con cuidado reparamos de la mejor manera que nos sale.
Entre todo lo que podemos decir y todo lo que preferimos callar.
Entre lo que podemos controlar y eso sobre lo cual no tenemos control alguno.
Vivimos haciendo malabarismo, para mantener un equilibrio,
aminorar el daño, maximizar las oportunidades.
Creciendo un poco, retrocediendo otro tanto.
Indagando profundo en nuestro subconciente.
Intentando poder y a la vez, dejando todo de lado...
Buscamos un balance que nos abra los ojos y
nos despierte la sed de querer lograr siempre un poco más.
Pero la verdad es, que vivimos haciendo malabarismo.
Queriendo sanar heridas que se sienten irreparables.
Reemplazando aromas que no se nos borran.
Empezando de vuelta aún cuando no hemos terminado lo anterior.
Llevamos un pie delante del otro y pretendemos avanzar,
cuando tantas veces no hacemos más que retroceder.
Esquivamos el fracaso como un pecado mortal y
condenamos el día a día por sólo tener un día más, ¿y para qué?
Para fingir que logramos lo que muchos llaman "madurar".
Lo que la mayoría nos dice que es lo "correcto".
Lo que las personas buscan simplemente para llenar esos
agujeros que la vida nos va creando y hacemos malabarismo
para terminar creyendo que está bien.
Juntos o separados. Queriendo o negando.
Llamando a gritos o ahogando todo adentro.
Logrando una evolución que tal vez no sea tal.
Ocultando miedos que en realidad nos aterran
y censurando respuestas
que sinceramente creo que son la pura verdad...
Y de ahí la verdad, sólo vivimos haciendo malabarismo.
Día tras día.
y los aciertos que de vez en cuando nos encienden.
Entre huir hacia el lugar más lejano y quedarnos
a enfrentar lo que sea que el día nos depare.
Entre todo aquello que se nos hace pedazos en nuestras manos
y aquello que con cuidado reparamos de la mejor manera que nos sale.
Entre todo lo que podemos decir y todo lo que preferimos callar.
Entre lo que podemos controlar y eso sobre lo cual no tenemos control alguno.
Vivimos haciendo malabarismo, para mantener un equilibrio,
aminorar el daño, maximizar las oportunidades.
Creciendo un poco, retrocediendo otro tanto.
Indagando profundo en nuestro subconciente.
Intentando poder y a la vez, dejando todo de lado...
Buscamos un balance que nos abra los ojos y
nos despierte la sed de querer lograr siempre un poco más.
Pero la verdad es, que vivimos haciendo malabarismo.
Queriendo sanar heridas que se sienten irreparables.
Reemplazando aromas que no se nos borran.
Empezando de vuelta aún cuando no hemos terminado lo anterior.
Llevamos un pie delante del otro y pretendemos avanzar,
cuando tantas veces no hacemos más que retroceder.
Esquivamos el fracaso como un pecado mortal y
condenamos el día a día por sólo tener un día más, ¿y para qué?
Para fingir que logramos lo que muchos llaman "madurar".
Lo que la mayoría nos dice que es lo "correcto".
Lo que las personas buscan simplemente para llenar esos
agujeros que la vida nos va creando y hacemos malabarismo
para terminar creyendo que está bien.
Juntos o separados. Queriendo o negando.
Llamando a gritos o ahogando todo adentro.
Logrando una evolución que tal vez no sea tal.
Ocultando miedos que en realidad nos aterran
y censurando respuestas
que sinceramente creo que son la pura verdad...
Y de ahí la verdad, sólo vivimos haciendo malabarismo.
Día tras día.
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